martes, 18 de enero de 2011

El actual modelo económico ha hecho de El Salvador un país altamente consumista

Según el informe es un error el creer que el país ha tenido una macroeconomía sólida, solo porque ha habido estabilidad en los de precios y del tipo de cambio.

18 DE ENERO DE 2011 por Iván Pérez

El Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas “De la pobreza y el consumismo al bienestar de la gente” se destaca que todos los modelos practicados hasta ahora en El Salvador han tenido una deficiencia fundamental: hacer de los bajos salarios de los trabajadores la principal ventaja para insertarse en los mercados internacionales.

El PNUD hace un análisis minucioso de los últimos 60 años de políticas públicas y se concluye que El Salvador históricamente ha tenido una macroeconomía débil y las políticas sociales han tenido un carácter subsidiario en el proceso de desarrollo.

Según el informe es un error el creer que el país ha tenido una macroeconomía sólida, solo porque ha habido estabilidad en los de precios y del tipo de cambio. Además, aunque el gasto público haya venido aumentando hasta llegar al 11% del Producto Interno Bruto, todavía es inferior en un 5% en comparación al resto de países centroamericanos.

La paradoja de las aspiraciones

El PNUD dice que las estadísticas ofrecen ejemplos que explican esta afirmación y por ejemplo el 70% de la población analfabeta o sin educación dicen estar “satisfechas” con sus vidas. Y el 80% de las personas con educación superior dice que no está satisfecha con su vida, a pesar de sus condiciones socioeconómicas mejores.

La paradoja del mundo al revés

Básicamente se refiere a que en El Salvador se invierte y se subsidia más a los ricos que a los pobres y que los subsidios no son herramientas para beneficiar a los pobres y se pone como ejemplo que el 44% de los hogares más pobres tampoco se benefician con el subsidio al transporte colectivo.

Además esta paradoja se refleja en datos como la participación de las mujeres en el mercado laboral. El 47.6% de las mujeres en edad de trabajar forman parte de la población económicamente activa, mientras que los hombres alcanzan el 81%.

Propuestas

El PNUD propone en primer lugar la creación de Fondo pro bienestar familiar, el cual se alimentaría de las aportaciones de empleados en cuentas de ahorro individuales.

Una segunda propuesta es el aumento de la inversión pública social. Como complemento a la primera se establece que el gobierno debe incrementar en por lo menos el 4% del Producto Interno Bruto, para universalizar la educación media y la calidad de la educación en todos los niveles (entiéndase universalizar el aprendizaje del idioma inglés y computación).

La tercera es pensar en la definición de apuestas estratégicas ya que el país necesita pensar y definir cuáles industrias serían el motor de su desarrollo económico. Para conseguir eso el PNUD propone la creación de una institución integrada por especialistas calificados, seleccionados por el presidente de la república, quienes tendrían en sus manos la creación de los incentivos que apoyarían las apuestas estratégicas definidas.

Una cuarta es la inversión de infraestructura para la competitividad y cambios en los incentivos para atraer la inversión extranjera directa.

“El Salvador, lejos de producir se ha tornado en un país altamente consumista. En el 2009 por cada 100 dólares que el país produjo se consumieron 102 dólares”, dijo Roberto Valent, representante residente del PNUD en El Salvador.

El documento le fue entregado al presidente de la república quien es su discurso recordó que estos problemas son los que ha denunciado desde que llegó a la presidencia.

“El fracaso de los modelos económicos muestra en este informe su cara más atroz que es la exclusión social, muestra el resultado de considerar al pueblo trabajador como mano de obra barata”, dijo Funes en su discurso.

El PNUD dice que El Salvador no podrá desarrollarse y seguirá teniendo un desempeño mediocre si no se produce un quiebre con el modelo actual que nos ha convertido en uno de los países más consumista.